Limbotheque a la sala Moby Dick de Madrid

Crónica: Limbotheque en Madrid (Sala Moby Dick)


Los valencianos Limbotheque ofrecieron un concierto lleno de emociones y elegancia en la sala Moby Dick de Madrid

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Entrar en la sala Moby Dick siempre supone asumir el paso de la realidad a otro mundo irreal, musical en este caso, su diseño y decoración evocan otros lugares lejanos, ayudando a desconectar de la rutina diaria y a centrarte en los espectáculos selectos que ofrece su exquisito menú musical.
Hacía tiempo que la banda valenciana Limbotheque no visitaba la capital de España para dar un concierto. Eran las 21.45h cuando hacían aparición los músicos (Raul Ortells al bajo, Danilo Argenti a la batería, David Garzinsky a la guitarra, Gerard Vercher a los teclados, saxo, y Camilo González a la guitarra) y segundos más tarde, Carol, la vocalista. Arropados por un ambiente más que favorable, rodeados de amigos y conocidos, todos, en mayor o menor medida, admirábamos a esta banda casi única en el panorama musical español, que rema a contracorriente y aún cree en lo que hace, “sin etiquetas”, como ellos mismos se describen.

“Crash” es la canción que da nombre a su último disco y con la que abrieron el enérgico espectáculo, aún un poco fríos, pero uno de los grupos más elegantes que puedes ver en los escenarios españoles. Durante las seis siguientes canciones nos llevaron de la mano por ese disco, Crash, que supone un cambio de rumbo con respecto al anterior, Folkabaret, que rescataron con “Satanasia” (el “Mon diable” retitulado de su primer disco), a la que le siguió “Arrivederci Cara”, exigiendo la participación del público en forma de coro con el celebérrimo grito de “Bella Ciao”. Folkabaret iba a ocupar las cuatro siguientes canciones, a ritmo de cabaret y ritmos casi zíngaros.

“Perfect” iniciaba el repaso por The way, the wind, the van… con ritmos y aromas country que nos transportaban al salvaje oeste y casi con ganas de cabalgar. Con “Noviembre” iniciaban un cambio de ritmo en el concierto, un respiro al ritmo casi frenético que nos había marcado la banda. Con “Versalles” volvían a coger carrerilla, necesaria, puesto que atreverse a versionar en clave folk “Still loving you” la necesita, y encima salir con la cabeza alta.

Un guiño a ese primer disco, Mon diable, supuso la unión de la canción “Mujer pantera” con su continuación, “El ataque de la mujer pantera”, puesto que la protagonista merecía esa prolongación de la historia. Tras ese cierre de ciclo la banda era presentada por Carol, haciendo un amago de despedida.

No se hicieron mucho de rogar y retoman sus posiciones con “Creep”, versionando a Radiohead, esta vez. El punto de clímax lo alcanzaba David, a la guitarra, con “I have your music”, casi poseído por el ritmo para llegar al punto final del concierto con “Freud” y un apoteósico final casi funky.

Nos hemos quedado con ganas de más.

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