Carta de César Lledó a Víctor Baeta sobre el llibre
‘Per la República Valenciana, d’Oriola a Vinaròs’

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César Lledó sosté l’altaveu a Aitor Manero
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(Como decía Pedro Faura)
Hoy, Primero de Mayo, día internacional de la lucha obrera

Estimado Víctor, siento no poder estar presente en la presentación de tu libro pero estaré fuera de Valencia durante varios días. Te escribo esta carta no como disculpa, me apetece hacerlo como reconocimiento a tu libro, como agradecimiento a la invitación a presentarlo, y porque casi todas las palabras se las lleva el viento pero lo escrito es más sentido y reflexionado, y además, es más duradero. Espero que mis impresiones del libro sirvan para todo esto.

Lo primero que me llama la atención, que llama la atención, es que “Per la República Valenciana” es un libro peculiar. Muchos se escriben para enunciar o profundizar en tesis y propuestas políticas y muchos se escriben glosando actividades y experiencias, pero son muy pocos los que unen teoría y práctica. Para algunos esta conjunción de propuesta política y narración de las iniciativas desarrolladas resta fuerza, credibilidad, a la teoría, pero sin duda y aunque literariamente no sea lo más elegante, como toda propuesta política ésta gana fuerza si va acompañada de una práctica.

Del libro destaco tres elementos fundamentales, la propuesta de República Valenciana, la experiencia de la Coordinadora del País Valencià per la República y la referente a la identidad.

Ahhh… la República Valenciana, cuántas caras burlonas y rechazo de plano despertaba hace una década entre la militancia y los activistas de la izquierda y el soberanismo valenciano. Hoy en cambio las caras ante esta aspiración son más propias de un ojalá! y el rechazo, cuando lo hay, está fundamentado más en la dificultad que no en un desacuerdo con la propuesta.

Este cambio, este avance, viene favorecido porque a nivel general la idea de República ha pasado de ser en el conjunto del “Reino” un asunto de estricta memoria histórica y reivindicación de irreductibles comunistas y nacionalistas a ser la forma de Estado en la que se reconoce más gente y con la que hasta los poderes coquetean como posible reseteo a un sistema que hace aguas y que llegado el momento querrán cambiar para que todo siga igual. Sin duda está ayudando el proceso soberanista abierto por los catalanes y por otros pueblos europeos. Pero también, y quizás sobre todo, ha tenido su peso la constancia en el discurso y la “labor pedagógica” que los últimos años se ha desarrollado en favor de la República Valenciana en nuestro pequeño país. La propuesta ha ido calando hasta el punto que las organizaciones políticas de izquierdas y/o soberanistas hoy se reclaman abiertamente republicanas y mayoritariamente reconocen como sujeto de soberanía al pueblo valenciano. Hoy las caras burlonas son dirigidas a los juancarlistas y a los que dicen que es en Madrid donde se debe aprobar cualquier asunto que competa a los valencianos.

Por su parte la experiencia de la Coordinadora del País Valencià per la República, entidad en la que durante años trabajamos hombro con hombro, está muy bien relatada y documentada en el libro, un trabajo que ni el coordinador ha hecho con ese detalle y que te agradezco. La Coordinadora, como tu libro, ha sido también una muestra de teoría y práctica, ha sido una herramienta pedagógica importante y sobre todo movilizadora y propagandística. Recordarás que tanto o más trabajo acarreaba el desarrollo en la calle de las actividades de la Coordinadora como internamente el conseguir los consensos necesarios entre las diversas organizaciones que la integraban para que no se bloqueasen los acuerdo políticos y la convocatoria de movilizaciones. El trabajo unitario, con todas sus limitaciones pero al mismo tiempo potencialidades, se mostró útil y ciertamente hoy se hace notar la falta de una herramienta de unidad transversal y movilizadora de Norte a Sur.

Sobre la identidad… qué cuestión más interesante y al mismo tiempo más descuidada por nuestro pueblo. Recuerdo una profesora de historia en BUP que lanzó una pregunta al final del curso -muy intenso en lo referente a nuestra historia medieval-, ¿no os sentís un poco catalano-aragoneses?. También recuerdo un paisano de Moixent, sabio por los años y el trabajo en el campo, que a los pies de La Bastida declaró su identidad íbera (que no celtibérica!). Seguramente tengas materia para escribir un par de libros más sobre estas cuestiones, pero sin necesidad de ellos me quedo con nuestras conversaciones – las de las mesas políticas y las coloquiales-, conversaciones que me han ayudado a sentirme valenciano sin complejos y a reconocer la complejidad de nuestro pueblo y sin menoscabo de ello la fuerza de su identidad.

Por lo que hace a la narración de la actividad desarrollada en los últimos años cualquier lector quedará sorprendido del frenesí en la acción política, de la perseverancia en el discurso y de la diferencia que existe entre la institucionalidad que nos invade y la Política con mayúsculas. Seguramente, como a muchos lectores les pasará al leer el libro, compartimos mucho, creo que lo fundamental, pero también mantenemos muchas diferencias. Por ejemplo, sabes que yo prefiero las proclamaciones de repúblicas populares y la unión de éstas llegado el caso, tú siempre has sido más “parlamentarista”.

En cualquier caso en “Per la República Valenciana” he encontrado sobre todo virtudes. La ya característica perseverancia en la propuesta política –tan difícil de encontrar hoy entre tanto oportunismo-, el reconocimiento al trabajo  -incluso el de los que opinan diferente-, la practicidad y capacidad de diálogo –tan difícil de encontrar en nuestro reducido y viciado entorno político-, el altruismo de las muchas personas que aparecen en el libro y un largo etcétera. De los defectos, como sabes, ya se ocuparán de señalarlos otros.

Espero que el libro a pesar de no tener una distribución comercial al por mayor llegue hasta los rincones donde debe llegar, que quede como documento del trabajo desarrollado por el republicanismo y el valencianismo en la última década, que tenga larga vida y una función informativa, pero sobre todo que sirva para hacer avanzar al republicanismo, al valencianismo, a la República Valenciana.

Salud y República, un fuerte abrazo

César Lledó

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