Arxiu de la categoria: Política europea

Els candidats francesos per aquest diumenge

Los candidatos a la presidencia francesa

Once aspirantes pugnarán por pasar a la segunda vuelta que se celebrará el 7 de mayoSilvia Ayuso

París 2017-03-20T20:49:11+01:00″
Puede que, al final, la presidencia francesa sea cosa solo de dos o tres candidatos. Pero en liza para la primera vuelta del 23 de abril estarán 11, que son los aspirantes que han logrado el suficiente número de patrocinios, un mínimo de 500 apoyos de cargos electos. Son nueve hombres y dos mujeres que aspiran a dirigir Francia el próximo lustro, un candidato más que en 2012. La principal batalla está entre cinco de ellos, Marine Le Pen, Emmanuel Macron, François Fillon, Benoît Hamon y Jean-Luc Mélenchon, que aspiran a pasar a la segunda vuelta y que se medirán este lunes por primera vez en un debate presidencial. Los once candidatos que concurrirán en la primera vuelta de las presidencias francesas.Los once candidatos que concurrirán en la primera vuelta de las presidencias francesas. REUTERS

Marine Le Pen

Marine Le Pen, en un mitin en Metz.
Marine Le Pen, en un mitin en Metz. MATHIEU CUGNOT EFE

Alentada por la victoria de Donald Trump en Estados Unidos y por el resurgimiento del populismo de derechas en Europa, Marine Le Pen, de 48 años, cree que ha llegado su momento. La presidenta desde 2011 del Frente Nacional, el partido de ultraderecha fundado por su padre, Jean-Marie Le Pen, es la candidata a batir por todos los demás en una segunda vuelta, según los sondeos y los propios aspirantes presidenciales. Es su segundo intento por conquistar la presidencia francesa. En 2012 obtuvo un 17,9% de los votos en la primera vuelta, y no pasó a la segunda.

Cinco años más tarde, llega al 27% de intención de voto, lo que le permitiría llegar a la segunda con un programa antieuropeo, antimusulmán y antimundialista. Su campaña se ha visto ensombrecida por la media docena de investigaciones judiciales por desvío de fondos y financiación ilegal que Le Pen considera una persecución política.

Emmanuel Macron, en una sesión de fotos en París.
Emmanuel Macron, en una sesión de fotos en París. ERIC FEFERBERG AFP

Emmanuel Macron

Es la sorpresa, en todos los sentidos, de las presidenciales de 2017. El candidato más joven, de 39 años, es también, a priori, el más inexperto: aunque fue ministro de Economía en el Gobierno de François Hollande, nunca, ha ocupado un puesto electo. Sin embargo, en su primera apuesta electoral, al frente del movimiento emergente “En Marche!” (¡En Marcha!, que tiene las mismas siglas que su nombre) ha logrado adelantar a otros candidatos con muchas más tablas armado de un programa “ni de izquierdas ni de derechas”, pero profundamente europeísta, que aspira a ocupar el centro político desocupado por los partidos tradicionales. Los sondeos lo sitúan ya como el segundo en intención de voto, a solo un punto de Le Pen y, por tanto, serio candidato a pasar a la segunda vuelta el 7 de mayo.

François Fillon

François Fillon, en París a finales de 2016.
François Fillon, en París a finales de 2016. JOEL SAGET AFP

Tras imponerse con su programa conservador en las primarias de Los Republicanos a pesos pesados como Nicolas Sarkozy o Alain Juppé, el ex primer ministro François Fillon, de 63 años, parecía el candidato mejor posicionado para llegar a la segunda vuelta presidencial y para convertirse en el próximo presidente de Francia.

Hasta que las revelaciones sobre los presuntos empleos ficticios de su mujer e hijos acabaron con su imputación judicial por malversación y apropiación indebida y un abandono masivo dentro de sus filas. Fillon, que se considera víctima de un “asesinato político”, logró salvar su candidatura in extremis con una demostración de fuerza en las calles de París a comienzos de mes que acalló las voces que pedían la búsqueda de otro candidato de la derecha. Pero el 17,5% de votos que le dan los últimos sondeos lo sitúan lejos de la final electoral que llegó a considerar segura. Pocos hablan ya de su programa de “ruptura” con propuestas como el fin de la sacrosanta jornada francesa de 35 horas, la eliminación de medio millón de puestos de funcionarios o la edad de jubilación a los 65 años.

Benoît Hamon

Benoît Hamon, este domingo en París.
Benoît Hamon, este domingo en París. ERIC FEFERBERG AFP

El exministro de Economía Social y de Educación de Hollande, de 49 años, ha sido la segunda gran sorpresa de estas elecciones. Benoît Hamon demostró el hartazgo de los socialistas de base con el quinquenio Hollande al imponerse con un programa de izquierdas a sus rivales en las primarias del Partido Socialista, incluido el ex primer ministro Manuel Valls, que no ha apoyado su candidatura.

Sus propuestas, como un salario social universal de al menos 600 euros para los mayores de 25 años o un impuesto a los robots, han hecho que otros prominentes socialistas, como el exalcalde de París Bertrand Delanoë o el alcalde de Lyon, Gérard Collomb, hayan abandonado la fidelidad del partido para declarar su apoyo a su rival Macron. En cambio, Hamon ha conseguido apoyos como el de Los Verdes, cuyo candidato, Yannick Jadot, retiró su candidatura para apoyarle. El candidato socialista se sitúa en cuarta posición tras Fillon, con un 12,5% de intención de voto.

Jean-Luc Mélenchon

Jean-Luc Mélenchon, durante un mítin, este sábado en París.
Jean-Luc Mélenchon, durante un mítin, este sábado en París. ERIC FEFERBERG AFP

El veterano Mélenchon, de 65 años, se presenta como el candidato a la izquierda de la izquierda. El líder de Francia Insumisa, que cuenta con el apoyo del Partido Comunista de Francia, entre otros, es el principal rival del socialista Hamon, con quien se ha reunido , pero sin llegar a acordar, como se llegó a especular, una alianza electoral. Gran orador y admirador declarado de Hugo Chávez, Bernie Sanders o Podemos, Mélenchon, pese a su larga carrera política —fue senador socialista y actualmente es eurodiputado— se presenta como un candidato antisistema que quiere fundar una nueva república francesa, la VI.

Este es su segundo intento de llegar a la presidencia. De los cinco candidatos con posibilidades de llegar a la segunda vuelta, es el más rezagado, con una intención de voto de 11,5%. Al igual que hiciera en 2012, Mélenchon hizo este sábado una muestra de fuerza al convocar en París, en la simbólica Plaza de la República, a decenas de miles de seguidores, 130.000 según los organizadores de Francia Insumisa.

Nathalie Arthaud

Nathalie Arthaud, en junio en París.
Nathalie Arthaud, en junio en París. JOEL SAGET AFP

La segunda mujer candidata en estas elecciones, Arthaud, una profesora de economía de 47 años, aspira por segunda vez a la presidencia francesa al frente del partido de extrema izquierda Lutte Ouvrière (Lucha Obrera). En 2012 logró 0,56% de los votos. Los sondeos la sitúan ahora en un 1%.

François Asselineau

Este antiguo inspector de Hacienda de 59 años, licenciado de la elitista Escuela Nacional de Administración (ENA), el vivero de la clase dirigente en Francia, ha sorprendido al lograr los patrocinios necesarios para postularse por la Union Populaire Républicaine, el partido que fundó en 2007 y que aboga, como Le Pen, por el Frexit, la salida de Francia de la UE. Tiene una intención de voto de 0,5%.

Jacques Cheminade

Con 75 años, es el candidato mayor de estas elecciones. Se presenta al frente de Solidarité et Progrès (Solidaridad y Progreso), el partido próximo ideológicamente al estadounidense Lyndon LaRouche, un teórico de las conspiraciones, homófobo y escéptico del cambio climático, como lo define Le Monde. En 2012 logró 0,25% de los votos. Ahora vuelve a intentarlo con un programa que propone, entre otros, la salida de Francia de la UE y de la OTAN y la colonización de la Luna.

Nicolas Dupont-Aignan

Exmiembro del UMP de Sarkozy (el partido ahora llamado Los Republicanos), de 56 años, y ministro en varios gabinetes conservadores en los años 90, Dupont-Aignant aspira a la presidencia al frente del movimiento soberanista Debout La France. Políticamente se define como un punto medio entre Le Pen y Fillon y aboga por la salida de Francia de la zona euro.

Jean Lassalle

Para este diputado por los Pirineos y antiguo pastor de ovejas, de 61 años, las de 2017 son sus primeras elecciones presidenciales. Lassalle, al frente del movimiento Résistons (Resistamos) se define como el “defensor de los territorios rurales y de una ecología humanista”.

Philippe Poutou

Philippe Poutou, el jueves en Burdeos.
Philippe Poutou, el jueves en Burdeos. GEORGES GOBET AFP

Para el líder del Nouveau Parti Anticapitaliste (NPA, Nuevo Partido Anticapitalista), de 50 años, este es el segundo intento de llegar a la presidencia francesa. En 2012 logró el 1,15% de los votos. Este mecánico de la fábrica Ford en Blanquefort (Gironde), donde es sindicalista, lucha por encontrar un espacio en la extrema izquierda ocupada ampliamente por Mélenchon.

FRANÇOIS FILLON VOL RECOMPONDRE LES RELACIONS AMB RÚSSIA

filloniputin
François Fillon amb Vladimir Putin

François Fillon
L’actual alcalde de Bordeus té un discurs centrista, prudent, que no captiva a la dreta més radical avui lliurada al FN. Primer ministre entre 2007 i 2012, ministre sis vegades i en llocs polítics des dels 23 anys, Fillon transmet als seus 62 anys el discurs propi d’un dirigent dur i ferm davant el terrorisme o la migració i liberal en les seues receptes econòmiques.
L’home amb grans possibilitats de ser el pròxim president de la República vol un reforma laboral donant major protagonisme als acords interns en les empreses. En el seu afany per aprimar el pes de l’Estat, pretén reduir en 100.000 milions d’euros la despesa pública (avui en el 54,6% del PIB, un dels més alts del món) o eliminar mig milió de llocs de funcionaris (hi ha 5,6 milions). Els que queden hauran de treballar almenys 39 hores per setmana, quatre més que ara. També vol retardar fins als 65 anys l’edat de jubilació (ara situada en els 62).
Proposa rebaixar i suprimir impostos i càrregues socials a les empreses perquè s’estalvien 50.000 milions d’euros en cinc anys. En l’actual legislatura socialista, la rebaixa ja ha aconseguit els 40.000 milions.
Enfront del jihadisme i l’islamisme radical, la mà dura és la fórmula de Fillon. Vol expulsar de França a tot sospitós amb doble nacionalitat i prohibir el retorn als francesos que hagen anat a combatre a Síria o l’Iraq. També és partidari de prohibir el burkini, a pesar que el Consell d’Estat rebutja aqueix veto.
En política exterior, François Fillon pretén recompondre les relacions amb Rússia. No veu amb bons ulls les sancions imposades per l’annexió de Crimea i vol una aliança amb Moscou, i fins i tot amb el règim de Bashar al-Ásad, per a acabar amb l’Estat Islàmic, una tesi similar a la de Donald Trump. Millorar les relacions amb Vladímir Putin és un punt comú entre Fillon i Marine Le Pen, però el primer resulta més creïble tenint en compte que bona part del finançament del Front Nacional prové de Moscou.
El nou líder dels Republicans pel que fa a la política europea planeja un referèndum sobre el repartiment de refugiats entre els països de la Unió Europea, com el d’Hongria el mes passat. Igualment planteja consultes populars sobre la reducció d’escons parlamentaris, la reforma territorial, la desaparició de règims especials de jubilació o la introducció en la Constitució d’un necessari equilibri pressupostari.
Catòlic practicant, fill de militants conservadors i pare de cinc fills, Fillon s’ha mostrat molt comprensiu amb Manif pour Tous el reeixit moviment de la dreta contra el matrimoni homosexual. Per açò, es proposa prohibir l’adopció per parelles gais, avui legal a França.
En el terreny catòlic arrossega més simpaties que Marine Le Pen, que es va despenjar de la Manif pour Tous i va triar a diversos homosexuals declarats entre els seus més directes col·laboradors.

RIAD INVERTEIX 8.000 MILIONS A DIFONDRE L’ISLAM MÉS SECTARI I DEL PERQUÈ EUROPA ÉS TAN INDULGENT AMB L’ARÀBIA SAUDITA

9782221195956Les aliances a l’Orient Mitjà i del perquè USA/Europa són tan indulgents amb l’Aràbia Saudita. Pierre Conesa, ex-alt funcionari del Ministeri de Defensa francès i autor del llibre DR. SAOUD ET MR. DJIHAD. La diplomatie religieuse de l’Arabie saoudite, ho denuncia: “RIAD INVERTEIX 8.000 MILIONS A DIFONDRE L’ISLAM MÉS SECTARI” i Europa mira cap un altre costat.

, París. Corresponsal LA VANGUARDIA

Els saudites van aportar el contingent de combatents estrangers més gran, 5.000 homes, a la guerra contra els soviètics a l’ Afganistan; 15 dels 19 terroristes de l’11-S, 115 dels 611 presoners de Guantánamo. Avui els saudites són majoria en el col·lectiu estranger de l’ Estat Islàmic que combat a Síria i l’ Iraq: 2.500 persones. Tot i això, després de l’11-S els Estats Units no van assenyalar l’ Aràbia Saudita, sinó l’ Iran, l’Iraq i… Corea del Nord, i van envair l’Afganistan i l’Iraq. Quinze anys després Obama veta –i té problemes per fer-ho– una llei que persegueix judicialment l’Aràbia Saudita. La UE li comunica per carta, el 21 de setembre, el seu suport al veto, per por que excessos occidentals puguin ser portats a judici: “La immunitat d’un Estat és un pilar del dret internacional, tota excepció a aquest principi s’arrisca a provocar represàlies d’altres estats”, diu la carta. L’ Aràbia Saudita propaga també, des de fa dècades, la versió més sectària, misògina, homòfoba, racista i antisemita de l’islam: el wahhabisme. Riad s’hi gasta una fortuna: “8.000 milions de dòlars anuals”, una quantitat semblant a la que es gasta per comprar armes i ingressa en la peregrinació als llocs sants de l’islam. Una enormitat. A Espanya han finançat amb 6,5 milions d’euros el Centre Cultural islàmic de Madrid ( Mesquita de l’M-30) i a Málaga un centre islàmic de 3.842 metres quadrats. Així a tot Europa. La Universitat de Medina ha format “25.000 o 30.000 quadres” que propaguen tot això des de fa dècades. Ho diu Pierre Conesa, ex-alt funcionari del Ministeri de Defensa francès, que acaba de publicar un llibre fonamental sobre la diplomàcia religiosa de l’Aràbia Saudita (Dr. Saoud et Mr. Djihad) que il·lumina el forat negre d’aquesta indulgència escandalosa.

Com es pot explicar?
Al vuitanta Anglaterra va vendre 120 Tornado al regne, el contracte Yamamah, que va salvar British Aeroespace. Una associació va descobrir que el 30% del contracte se’n va anar en comissions i va apel·lar al Tribunal de Comptes. Tony Blair va vetar la investigació. Això ve de lluny. Cal explicar el nociu forat negre que és l’ Aràbia Saudita.

Quin és la dualitat que expressa el títol del seu llibre?
Aquest règim es compon de dues famílies: els Saud i els Al-A sh Xeic, descendents d’ Abd el-Wahhab. Els primers representen la façana de país aliat a la guerra freda, amb la seva cohort de quadres sofisticats encarregats de les finances, la defensa i el control de les elits a través de la seva compra. Els segons s’encarreguen de la dimensió integrista, amb les qüestions religioses i l’educació a les seves mans. Tots dos es necessiten mútuament i actuen en paral·lel. A l’ Afganistan Occident només mirava la dimensió Est/ Oest, mentre que alhora ells finançaven les madrasses wahhabites. Els resultats els veiem avui.

Aquesta dualitat no és alhora la seva debilitat?
Sí, cada vegada que els Saud necessiten els occidentals, han de donar explicacions als ulemes, que a canvi els demanen més poder. Per exemple, el 1979, quan els radicals prenen la gran mesquita de la Meca i els Saud criden els policies francesos per alliberar-la, han de transferir més poder als religiosos per compensar; es tanquen tots els cinemes de Riad i s’obliga les dones estrangeres a portar vel. El 1991, quan Bin Laden proposa de defensar l’ Aràbia Saudita contra Saddam Hussein i els Saud prefereixen apel·lar a 100.000 soldats americans, es produeixen els primers atemptats, que mostren el desacord amb l’apel·lació als “infidels”. I avui tenim l’ Estat Islàmic, que és un producte del salafisme que contesta a l’ Aràbia Saudita i s’hi posa per sobre. És una debilitat, perquè veiem com estan sent superats pels monstres que van crear.

Pierre Conesa
Pierre Conesa

La diplomàcia religiosa va néixer en reacció a Nasser?
Al món àrab hi havia un discurs molt potent contra les monarquies, així que es va oposar el panislamisme al panarabisme de Nasser. Se’n va anar a buscar els estudiants de la Universitat Al-Azhar del Caire per portar-los a Medina amb beques. Anys després això va tenir conseqüències devastadores, que nosaltres coneixem bé a la zona del Sahel; avui tots els responsables de les grans organitzacions musulmanes del Senegal, Mali, Níger, etc. són gent que ha passat per la Universitat de Medina.

I què passa?
Doncs, per exemple, que el cap del Consell musulmà de Mali s’oposa al dret familiar, discrimina les dones i afavoreix la concepció salafista. Allà aquests quadres de Medina s’imposen; poden llegir l’Alcorà, mentre que els Nurid al Senegal, els Tidjanitah de Mali o els Peul no parlen àrab. Ells es presenten com a veritables musulmans i partidaris d’un islam igualitari, no compromès amb els règims locals establerts, cosa que els dóna una aurèola revolucionària… Per tot això hi ha hagut un augment del salafisme a tota la regió subsahariana: una conseqüència de 30 anys de diplomàcia religiosa. I hi ha una cosa que crida l’atenció: als contractes que firmen els becaris estrangers de Medina hi figura l’obligació de tornar als seus països així que acaben els estudis. Recordi la Universitat Lumumba de Moscou. La idea era crear quadres per escampar-los pel Tercer Món. És una mica la mateixa lògica, però avalada per molts més diners: fins a 8.000 milions anuals, sis o set vegades el que l’URSS feia servir en propaganda en els millors anys. Per fer-se una idea, el pressupost anual del Vaticà de l’any 2011 va ser de 245 milions.

Quant determina la venda d’armes la política exterior de França?
Molt. L’ Aràbia Saudita és el nostre millor client des de fa, almenys, 25 anys. Amb la importància d’Airbus, Thalès, Dassault, etc. és evident que es cuida el client, cosa que porta a situacions ridícules com les lliçons que es dóna a l’ Iran per coses que són molt pitjors a l’ Aràbia Saudita. Valls sempre respon dient que tenim 10.000 milions en contractes amb l’ Aràbia Saudita. I a més el regne ha contractat les quatre agències de relacions públiques franceses més importants per gestionar la seva imatge.

La Xina també és un gran client i això no impedeix la ximpleria d’enviar vaixells francesos a patrullar el mar de la Xina.
Gairebé tot el petroli del Golf va a Àsia. El dia que els xinesos hi posin un vaixell al·legant el seu subministrament es parlarà d’ ingerència inadmissible. La crisi més mortífera des del final de la Segona Guerra Mundial ha estat la del Congo: 2,5 milions de morts. Qui decideix que Síria és més important que el Congo? Se’ns diu que França hi té “responsabilitats històriques”. Si ho diuen pel pla Sykes-Picot, seria millor callar. A l’opinió publica se li ven que nosaltres som el bé i ells el mal. A la campanya electoral francesa ningú no es planteja la qüestió de fons: com és que els nostres soldats allà no hi moren, mentre que aquí els civils són assassinats? Després dels atemptats del gener del 2015 tothom reflexionava sobre com contrarestar la radicalització. L’únic ministeri que no va fer cap autocrítica va ser el ­d’ Ex­teriors.