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RV/PVE es felicita per l’entrada de Puigdemont i Comín al Parlament europeu i manifesta indignació per l’actuació de l’Estat espanyol impedint a Junqueras accedir-hi.

Imatge d’ara mateix al parlament europeu: Puigdemont i Comin reivindicant la presencia de Junqueras.Fotos d’arxiu: El senyal que reivindica la República Valenciana al si del parlament europeu.

Declaració d’Izquierda Castellana davant les mocions reivindicant l’autonomia del País Leonés.

Declaración de IzCa ante las mociones aprobadas por el Ayuntamiento de León y otros municipios de la provincia reivindicando la autonomía del País Leonés.
reivindicació de l’autonomia en 1978

Lo primero que tenemos que decir es que esta situación es una expresión más de la crisis del Régimen de las Autonomías basado en la Constitución del 78, que como se viene evidenciando en diversas cuestiones no ha servido en absoluto para resolver la problemática de la organización territorial de los pueblos del Estado español. En coherencia con esta reflexión, desde IzCa consideramos que lo que se necesita es un replanteamiento global de esta problemática, sobre la filosofía política de la confederación de pueblos y, por tanto, la necesidad de abrir un auténtico Proceso Constituyente, cosa que no ocurrió en el llamado proceso de Transición.
En segundo lugar, queremos expresar nuestra consideración de que la moción aprobada en el Ayuntamiento de León tiene legitimidad de inicio. En ese sentido, animamos a los que han promovido esa moción a que demanden la realización de una consulta democrática a la ciudadanía del conjunto de la provincia de León. Desde IzCa consideramos que cualquier decisión política ha de ser tomada democráticamente por el sujeto afectado por esa decisión. Una vez aclaradas estas cuestiones de principios, queremos manifestar también que tenemos muchas dudas de que la mayoría de la población de León comparta el sentido de la moción aprobada en el Ayuntamiento de esa capital el 27 de diciembre, y mucho menos en las provincias de Zamora y Salamanca. Ello no debe ser impedimento para que tal consulta se pueda realizar si hay una demanda significativa para ello.
En tercer lugar, queremos recordar que la involución demográfica y socioeconómica de las provincias de la Comunidad de Castilla y León no afecta solamente a León, Zamora y Salamanca, sino que desgraciadamente es un problema común en el resto de provincias de la Autonomía, tal como es el caso de Ávila, Palencia, Segovia y Soria de manera muy similar, y también Burgos y Valladolid aunque en menor medida. De hecho, seis de las diez provincias del Estado que más población han perdido en los últimos años se encuadran en Castilla y León. Este fenómeno de pérdida de población afecta también al conjunto de capitales de las provincias de la Comunidad. Para documentar tal cuestión incorporamos el gráfico elaborado por El Mundo de Castilla y León según fuentes del INE y un anexo con más datos de interés al final de esta declaración.

La Autonomía de Castilla y León -de manera similar ocurre en Castilla la Mancha- no solo no ha supuesto un elemento de impulso al desarrollo común ni de las diferentes provincias que la componen, sino que ha condicionado un agravamiento en el deterioro de los indicadores demográficos, socioeconómicos, etc. La Autonomía pluriprovincial castellano y leonesa es desde luego un problema para las provincias del Antiguo Reino de León, pero lo es en similar medida para las provincias de origen castellano. La constitución, por tanto, de una autonomía pluriprovincial con las tres provincias del Antiguo Reino de León que se reivindica en la moción, no solo no resolvería el problema sino que lo agudizaría al crear una nueva superestructura política que habría que pagar con recursos públicos. En cualquier caso, el único territorio que potencialmente se podría ver beneficiado sería la ciudad de León, ni tan siquiera el conjunto de la provincia, por la ubicación en esa ciudad que toda la burocracia asociada a la constitución de un ente autonómico.

En los territorios correspondientes con los antiguos reinos que conformaron la Corona de Castilla en la Península se ha venido forjando una larga tradición de identificación con la provincia. La articulación de la administración territorial desde hace siglos ha recaído sobre esta y, sin menoscabo de otras demarcaciones como las comarcas, la respuesta a esta crisis debería buscarse en ella. Lo que tendría que desaparecer en su totalidad, y no duplicarse, es el Régimen Autonómico de Castilla y León, siendo sustituido por las Diputaciones Provinciales, por supuesto modernizadas y democratizadas, tomando como ejemplo las Diputaciones Forales, que serán seguramente las administraciones más eficientes y eficaces entre todas las existentes en el Estado español. Una Diputación elegida democráticamente por distritos provinciales y con las mayores competencias en sus manos, competencias que actualmente recaen en las Autonomías, sí sería un instrumento de gran potencia para revertir la tendencia involucionista demográfica y socioeconómica que sufrimos.

Por supuesto, habría que establecer estructuras de coordinación y planificación supraprovinciales para optimizar recursos sanitarios, educativos, investigadores, etc. que incluyera a las dos Castillas, León y por supuesto también a Madrid. Sería de una gran utilidad para el replanteamiento inevitable de la cuestión territorial en el Estado español.

Estamos a las puertas del V Centenario de la Revolución Comunera, en la que León tuvo un papel muy significativo, protagonismo que también ocurrió hace ahora siglo y medio con la firma del Pacto Federal Castellano de 1869, impulsor de la I República. Es un momento histórico muy oportuno para abordar estas cuestiones con reflexiones rigurosas de fondo y de forma.

En cualquier caso nos sorprende la campaña anticastellana que se ha iniciado a raíz de esta moción y de la que se han hecho eco algunos medios de comunicación de ámbito estatal. Castilla, tal como queda reflejado en los datos que aportamos en este editorial y en el anexo correspondiente, es la nación del Estado más perjudicada por la propia construcción de este a través de sus proyectos autonómicos, convirtiéndose en una auténtica colonia interior del capitalismo español. La puesta en marcha no ha hecho sino reforzar ese proceso. No aceptamos que se hagan ese tipo de consideraciones que corresponden con un pueblo expoliador de sus vecinos. Sería un paradójico caso de expoliador empobrecido. Intuimos que detrás de esa campaña hay intereses muy estrechamente relacionados con la actual situación política y el proceso en marcha de acuerdo para formar gobierno con el Neo-Pujolismo.

ANEXO: Despoblación, desigualdad social y marginación política

La Comunidad de Castilla y León es un territorio de una amplísima superficie, más de 100.000km², el mayor territorio de estas características de Europa Occidental. La población absoluta de Castilla y León ha descendido entre 2008 y 2017 en 131.529 habitantes, una caída del 5,14%, lo que supone que la intensidad del descenso demográfico, iniciado en el periodo autonómico desde mediados de la década de los 80 del siglo XX ha visto incrementado su ritmo de caída en la última década. La población de Castilla y León en el año 2017 era de 2.425.801 habitantes. Hay que remontarse hasta el año 1920 para encontrar una cifra de población más baja. Desde 1981 la población ha descendido un 7,1% en el conjunto de Castilla y León, con provincias como Soria, Palencia y Ávila con descensos superiores al 10% y que alcanzan su cota máxima en Zamora con una caída del 20,7%. Las caídas de población se han generalizado y extendido a todas las provincias sin excepción a partir del año 2008. Las dinámicas demográficas que seguían diferentes pautas y ritmos según nos situáramos en áreas rurales, centros comarcales o áreas urbano-industriales, han empezado a tender a la homogenización desde el año 2008. La Comunidad Autónoma en su conjunto se define bajo los parámetros de la despoblación. Y es que, por ejemplo, de las 12 ciudades más pobladas de Castilla y León, esto es, las nueve capitales de provincia más Aranda de Duero, Miranda de Ebro y Ponferrada, todas han perdido población entre los años 2012 y 2017.

El periodo histórico de la España de las Autonomías ha supuesto para Castilla y León un crecimiento negativo, un descenso de población que tiene una lógica explicación en las migraciones y el movimiento natural, con otra importante derivada como es el envejecimiento de población. Y es que entre 1981 y 2017 la tasa bruta de natalidad (nacimientos por mil habitantes) se ha reducido a la mitad, de 12,11 a 6,38. Ajustando un poco más el indicador de natalidad, la tasa global de fecundidad (nacimientos por 1.000 mujeres) pasa de 53,95 en el año 1981 a caer hasta los 32,05 en el año 2017. Algo que ni tan siquiera está siendo compensado por la tasa bruta de mortalidad que ha aumentado, pasando del 8,75 al 12,15. Unas cifras que guardan estrecha relación con otro de los rasgos fundamentales para entender la realidad demográfica y sus derivadas, el envejecimiento de la población y las elevadas tasas de dependencia. Basta con poner de relieve un dato, el índice de envejecimiento, entendido como la relación porcentual entre la cantidad de personas mayores de 65 años y la cantidad de personas menores de 15 años, se ha triplicado entre 1981 y 2018 pasando del 58,4% a 193,5% en el conjunto de Castilla y León. La tasa de dependencia de población envejecida, relación entre la población de más de 64 años y la población entre 15 y 64 años, también ha aumentado significativamente, pasando del 24 % en 1981 a alcanzar el 40 % en el año 2018, lo que la convierte en la más elevada de todo el Estado. De la misma forma se ha incrementado la proporción de personas mayores de 64 años, que en 1981 es de 14,03 y en 2018 es del 24,9. La edad media ha pasado de 37 a 47 años, pero con una esperanza de vida alta, la segunda mayor de todo el estado con 83,8 años.

El periodo autonómico ha supuesto una profundización de la debilidad demográfica de Castilla y León y un aumento de los desequilibrios regionales respecto a áreas con mayor desarrollo económico, fundamentalmente en relación a Madrid. Fallando estrepitosamente en las dos cuestiones principales que se suponía venía a resolver la España de las Autonomías cuando fue planteada hace cuatro décadas.

El éxodo rural de los años 60 del siglo XX, que supuso el final de la agricultura de subsistencia y la emigración masiva desde el campo a unas ciudades en proceso de crecimiento urbanístico derivada de una intensa industrialización necesitada de mano de obra, supuso un cambio profundo del espacio castellano-leonés, una transformación radical de un escenario inalterado desde hacía siglos. Pero mientras el éxodo rural respondía a unos cambios geográficos y territoriales tangibles, bien plasmados en la realidad vital del campo y la ciudad, la burbuja inmobiliaria y todas sus derivadas territoriales y financieras, con su liberalización de las políticas de suelo, clasificación masiva de suelos urbanizables y construcción desproporcionada de viviendas como mero producto financiero, no respondía ni a una necesidad objetiva ni a una realidad económica. Fue un proceso ficticio diseñado desde los despachos de banqueros, constructores y políticos. Respondía a unos claros intereses económicos e ideológico-políticos, basados en la obtención de crédito-deuda que alimentara e hiciera efectivas las expectativas de negocio privado derivadas de la liberalización masiva del suelo, ejecutadas por parte de los partidos dominantes en las instituciones y administraciones públicas. Un proceso financiero sin base territorial donde el espacio se configuró como paisaje especulativo al margen de las capas mayoritarias de la población.

La despoblación es un grave síntoma, la marginación política y la desigualdad social es la enfermedad que se ceba con las Castillas y León. Las causas de la despoblación en Castilla y León desde mediados del siglo XX son múltiples: históricas, geográficas, sociales, culturales, pero sobre todo son económicas y políticas. Y si bien todos estos factores han intervenido a lo largo de diferentes ciclos históricos, la actual situación debe mucho al periodo conocido como la España de las Autonomías y al papel marginal en lo económico y lo político asignado en ella a los territorios castellanos, tanto en el marco español como en su contexto europeo, que lo han hecho más vulnerable a los efectos de la crisis global de 2008. El final de la llamada crisis demográfica, de la crisis en general, difícilmente se va materializar manteniendo las mismas políticas y los mismos protagonistas que han monopolizado todo el conglomerado de poder dentro de marco autonómico y estatal del actual Régimen. Tampoco dentro del actual modelo territorial y competencial. La realidad urge y los cambios globales en materia política y territorial parecen no solo necesarios sino inevitables.

Por adecuación geográfica, tradición histórica y arraigo en la percepción popular e identitaria, la provincia podría ser una escala territorial efectiva para enfrentar los graves problemas políticos y socioeconómicos en los territorios castellanos, incluida la realidad demográfica y la gestión de la sanidad pública. Articulando la configuración de unas estructuras políticas-administrativas más adecuadas a la gestión del territorio, en cuanto a su dimensión, recursos y competencias, donde la proximidad vaya de la mano de la soberanía.

Los párrafos de este anexo han sido extraídos del artículo “La población en la planificación de la Sanidad Pública de Castilla y León”, del geógrafo Pablo Arroyo, elaborado en verano de 2018.

Llucifer dels PPCC pregunta i RV/PVE respon

  llucifer_dels_PPCC

ens pregunta…
República Valenciana us heu presentat a algunes eleccions?
I Creieu en els Països Catalans?
Gràcies

I RV/PVE respon…

Sí. Ens presentem sempre que podem.
– Eleccions generals  9 març del 2008
– Eleccions Corts valencianes 22 maig del 2011
– Eleccions Corts valencianes 24 maig del 2015
– Eleccions Corts valencianes 28 d’abril del 2019
– Eleccions Generals 10  de novembre del 2019 (presentarem llistes que varen ser acceptades però no ens poguérem presentar perquè no vàrem recollir avals)
(…)
Quan es parla de PPCC cal concretar i eixir de la nebulosa pre-política.
Nosaltres des de la defensa de la sobirania dels valencians intentem ser rigorosos al respecte.
Comencem.
La nostra lleialtat és envers el poble valencià, nosaltres reivindiquem la sobirania (que és el mateix que la independència) dels valencians, per a poder fer o desfer, per a poder acceptar o rebutjar, per a poder ‘ANAR’ allà on ens convingui, però també, per a poder ‘TORNAR’ d’on no ens convingui estar.
Els valencians rebem ‘teòriques’ ofertes FEDERALS:
– de republicans espanyols (República Federal espanyola) i
– de republicans catalans (República Federal de PPCC).
Als que fan aquestes ofertes els diem:
Un veritable pacte federal, per a no ser una estafa, precisa de dos condicions bàsiques.
  1. La existència PRÈVIA de les PARTS (Estats/Repúbliques), lliures i sobiranes.
  2. La IGUALTAT de les PARTS, per a poder negociar de tu a tu entre elles.

Llavors els diem als republicans espanyols i als catalans, que si ens estan oferint un pacte federal al País Valencià hauran, si no ens volen estafar, haurien de reivindicar PRÈVIAMENT l’Estat Valencià, la República Valenciana, lliure i sobirana, perquè sense la PART PRÈVIA el pacte federal que es propugna és una estafa.

En conseqüència respecte a Catalunya som solidaris ACTIUS  amb la seua lluita per la República Catalana, i el que hem dit respecte a la República Valenciana pot servir perfectament per als independentistes republicans catalans respecte als ‘republicans federals’ dels Comuns a Catalunya, caldria dir-los que si no volen ser uns farsants haurien de lluitar i reivindicar PRÈVIAMENT  la República Catalana, lliure i sobirana.
(..)
TRES ARTICLES SOBRE ELS ‘PACTES FEDERALS’
(…)
Ampliant respecte a allò que estem parlant, llig el segon dels objectius sobre la nostra ‘vocació confederal’ …
I respecte a les corrents perfectament pot haver-hi una de partidaris dels PPCC dins de RV/PVE, encara que el partit en el seu conjunt no es defineix… entre altres qüestions perquè no hi ha cap oferta clara ni definida…

Principis, objectius i corrents a RV/PVE – partit signant de la Declaració de la Llotja de Mar, 25 octubre 2019 –

Butlleta d’afiliació

Principis, objectius i corrents a RV/PVE
– partit signant de la Declaració de la Llotja de Mar, 25 octubre 2019 –

En els estatuts de República Valenciana /Partit Valencianiste Europeu (RV/PVE) es defineixen els principis i els objectius del partit. Els principis són:

Art.2: Principis. RV/PVE és un col·lectiu d’homes i dones que assumeix com a propis els ideals de la tradició històrica del valencianisme polític, el pluralisme polític, el laïcisme i el pensament republicà que reivindica: llibertat, igualtat i fraternitat.

Respecte als objectius sols hi ha dos.

El primer. Assolir la sobirania política del poble valencià, concretada aquesta sobirania en l’assumpció d’un Estat valencià, d’una República Valenciana, lliure i sobirana, per a poder -el poble valencià- fer o desfer, per a poder acceptar o rebutjar, per a poder anar allà on ens interesse estar, però també per a poder tornar dels llocs on no ens interesse estar.

El segon. Perquè aquesta República Valenciana no siga percebuda com una república aïllada i autàrquica, RV/PVE propícia per a aquesta república una vocació confederal amb repúbliques sobiranes europees. Esta Confederació pot perfectament començar per repúbliques sobiranes de l’antiga Corona d’Aragó o de Repúbliques Ibèriques o de repúbliques de la resta d’Europa. D’una Confederació Europea forta amb capacitat d’influir positivament (per la pau i la subsistència) en el món. Eixos dos punts en els estatuts apareixen així:

Art. 3: Àmbit i finalitats.
(…) 1. L’assoliment de l’Estat valencià com a plasmació de la plena sobirania del poble valencià, mitjançant l’aprovació d’una Constitució valenciana sobirana que proclame la República Valenciana i perquè la seua bandera onege en la seu de les Nacions Unides. 2. L’assoliment, des de Gibraltar als Urals, de la Confederació Europea de Repúbliques, basada en la llibertat, la igualtat i la fraternitat que impulse actuacions polítiques i econòmiques universals que asseguren la pau i la subsistència a tots els éssers humans.

Ni més ni menys. Assolir la sobirania política del Poble Valencià, mitjançant la República Valenciana, i la seua relació política amb altres pobles sobirans és el nostre objectiu i el ciment que ens uneix als afiliats de RV/PVE.

Però conscients que la societat és plural, amb pensaments diversos, creences vàries, interessos distints i contraposats, des de RV/PVE es proposa l’existència de corrents d’opinió. Així en l’Article 7 referit als drets dels afiliats en l’apartat 5 es diu:

Art. 7: Drets dels afiliats. Els afiliats a RV/PVE tenen els següents drets:
(…) 5. A formar corrents i grups d’opinió.(…)

RV/PVE més que un partit amb propostes programàtiques és més bé un MOVIMENT per assolir la República Valenciana; no aprofundeix en un programa concret, com ho faria un partit clàssic. És per aquesta raó i perquè els membres de RV/PVE estiguen a gust amb llurs distints pensaments, interessos socials i  posicions programàtiques, que es proposen la formació de corrents. RV/PVE proposa a partir del principi del laïcisme, assumit com a principi per tots els afiliats, que l’Article 7, apartat 5 es desenvolupe de la següent manera en un nou article dels estatuts:

Article &&. Laïcisme de RV/PVE i Pluralisme intern: corrents i grups d’opinió

El republicanisme de RV/PVE és laic perquè promou valors cívics comuns integradors que representen a la comunitat en el seu conjunt i no a una part. Aquest laïcisme ho és al marge de les creences particulars religioses, filosòfiques o fins i tot les referides a les teories científiques. Per a facilitar la consecució d’aquesta integració cívica republicana, RV/PVE promourà el coneixement del pluralisme existent en la societat pel que podran existir en el si de RV/PVE corrents i grups d’opinió, tant davant qüestions concretes com de caràcter general, que no necessàriament hauran de ser estables o permanents. Tindran plena capacitat d’expressió pública i podran defensar les seues posicions, sense perjudici del compliment de la política de RV/PVE i dels presents Estatuts.

Els corrents i grups d’opinió hauran de respectar les següents condicions:

  1. a) Respectar la unitat, principis, estatuts i finalitats específiques de RV/PVE.
  2. b) Respectar els acords presos pels òrgans de RV/PVE.
  3. c) Respectar en el seu si el debat obert i democràtic.
  4. d) Evitar que en la seua activitat es confonga la seua opinió amb la del conjunt de RV/PVE.

El Coordinador de RV/PVE disposarà d’un registre de corrents i grups estables o puntuals. Aquest registre contindrà almenys la informació de les dades organitzatives i de contacte del corrent, i de les persones que componguen els òrgans de direcció. Sense el registre preceptiu no es reconeixeran els corrents o grups d’opinió.